Hay partes de la vida que son extrañas, como pasar del asco por besar a alguien a sentir que no puedes respirar si no le das un beso a tu primer amor, o darte cuenta que hay algo que sabe delicioso y no sabías porque toda tu vida te había dado asco probarlo. Pero hay algo en particular que nos confronta a todos: cuando los padres empiezan a necesitar cuidados, ya sea por alguna enfermedad, por la edad o por alguna circunstancia particular.
Esto se hace más complejo cuando tenemos que, no sólo cuidarlos, sino tomar decisiones por ellos. Es una etapa en la vida que es compleja en muchos sentidos, y si tienes hermanos, puede sentirse peor a momentos, aunque también se agradezca el apoyo que puedas recibir de ellos.
La dinámica en las relaciones entre hermanos
Las relaciones entre hermanos son únicas y varían enormemente de una familia a otra. Están influenciadas por numerosos factores, como la personalidad de cada hermano, las experiencias compartidas durante la infancia, la dinámica familiar, y las circunstancias de vida de cada uno. Incluso, al hablar con uno u otro hermano, puedes ver que sus relatos con respecto a cómo son sus padres o cómo fueron sus infancias son increíblemente diferentes.
Cuando los padres necesitan ser cuidados, la dinámica entre los hermanos se hace más compleja por todos estos factores.
Las decisiones con respecto a los padres
La dinámica entre hermanos en este contexto puede revelar, intensificar o incluso resolver conflictos previos, ya que se requiere un tipo de convivencia que probablemente no habían tenido nunca.
Quisiera hablar de algunos de los puntos clave en la toma de decisiones en estas situaciones:
1. Cuidado de los padres ancianos o enfermos: este es, tal vez, el tema más desafiante. Elegir quién se hará cargo de los padres, cómo se van a dividir las responsabilidades y los costos, y qué tipo de cuidados son necesarios, son las decisiones más comunes.
2. Comunicación y colaboración: es muy importante mantener una comunicación abierta y honesta para prevenir malentendidos y resentimientos.
3. Diferencias en capacidad y disponibilidad: no todos pueden contribuir de la misma manera, hay diferentes capacidades financieras, geográficas, de tiempo y de fortaleza emocional y física. Estos aspectos afectan de la manera que cada uno puede apoyar.
4. Gestión de conflictos y resentimientos preexistentes: los pleitos anteriores entre hermanos pueden resurgir o intensificarse durante la toma de decisiones, sobre todo si alguno es propenso a resentimientos. Es importante abordar estos problemas para evitar que interfieran en el cuidado de los padres.
5. Involucramiento de los padres: siempre que sea posible, se debe considerar y respetar la autonomía y los deseos de los padres en las decisiones que les afectan.
Estrategias para una toma de decisiones efectiva
Cuando se trata de tomar decisiones de vida, mantener una comunicación constante y en persona es importante, por lo que una de las cosas que se pueden hacer es establecer reuniones familiares regulares conforme a los tiempos, actividades, disponibilidad y locación de los hermanos. Tal vez se pueda organizar un café el 3er martes de cada mes o cada 2 semanas o lo que acomode a las necesidades específicas de tu familia, o una reunión por Zoom si no están geográficamente cerca.
La división equitativa de responsabilidades también es importante, teniendo en cuenta las capacidades individuales de cada hermano.
Otro aspecto que no se puede descuidar es la consulta con profesionales: geriatra, psiquiatra, psicólogo, podólogo, terapeuta ocupacional, cardiólogo, neurólogo, asesor financiero, abogados… hay muchas personas que pueden ayudarles a hacer un plan acorde a sus necesidades y apoyarlos. Hacia el final de la vida hay muchas cosas de las que hay que hacerse cargo, y no podemos solucionarlo todo solos.
También es importante que las decisiones que se van tomando vayan quedando por escrito en algún lugar, para que no haya confusiones después.
Consideraciones para la Salud Mental
Es crucial tener en cuenta la salud mental durante este proceso, de todos los involucrados. La tuya, la de tus hermanos, la de tus padres. A veces es necesario considerar la psicoterapia o asesorías por profesionales para ayudarte a navegar por esta etapa tan compleja.