La verdad es que es normal preguntarnos cómo va nuestra relación, yo creo que hasta es sano plantearnos esa pregunta de vez en cuando, y no sólo si estamos casados o en una relación formal, incluso en relaciones casuales o informales.
Hay datos que no podemos negar, que aunque no tengamos una estadística exacta, todos podemos ver: cada día hay más divorcios, y las rupturas son cada vez más comunes. Y esto puede asustar aquellos que están en una relación formal o con compromiso, porque ¿quién quiere ver cómo sus planes se van a la basura o que le rompan el corazón? Yo creo que casi nadie.
Yo cada día escucho más que hay gente comprando libros, escuchando podcasts, leyendo artículos o contestando cuestionarios en línea sobre autoayuda en temas de amor y romance, y sobre cuál es el secreto de una relación duradera. Y digo, no suena tan loco, porque es normal tener miedo a separarnos, tanto las relaciones como los matrimonios requieren habilidades, tanto mentales como emocionales.
Tanto las relaciones como los matrimonios requieren habilidades, tanto mentales como emocionales.
Cuánto vayamos a pasar con una persona depende del esfuerzo y tiempo que pongamos no sólo en la relación, sino en nosotros mismos. Aunque no lo sepamos, hay señales inconfundibles que dan cuenta de si nuestros vínculos románticos serán duraderos.
Ya sea que hagamos estas cosas intuitivamente o accidentalmente, podemos estar seguros de que preservarán nuestro amor.

Somos felices, en los buenos y malos momentos. La felicidad es vital y es posible que la sintamos con regularidad en nuestra relación. Pero la pregunta es, ¿cuándo la sentimos? ¿Nuestra felicidad depende de ciertos comportamientos y situaciones? Todos vamos a pasar por momentos difíciles de vez en cuando. Va a haber desacuerdos, grandes peleas y decepciones. Pero, por debajo de nuestra tristeza o decepción temporal, nuestra felicidad será constante. Como una cosa general digamos. Una pareja verdaderamente exitosa seguirá siendo feliz a pesar de las dificultades que pueda enfrentar.
Sabemos cómo terminar una discusión. Puede que no siempre podamos controlar nuestras acciones y reacciones, sobre todo esas no tan agradables para el otro que a veces pueden llevarnos a pelear, pero al menos deberíamos saber cómo prevenirlas. Las parejas exitosas conocen los lenguajes del amor de cada uno y actúan en consecuencia. Incluso cuando su ego toma el control, son capaces de volver a su centro y calmarse. Tener la razón no es su objetivo; lo que más les importa es la salud de su relación.


Satisfacemos las necesidades del otro. Todos tenemos diferentes necesidades emocionales y físicas. Al igual que necesitamos comida y agua para sobrevivir, también necesitamos receptividad emocional y accesibilidad para mantenernos comprometidos en nuestra relación. Definitivamente vamos en la dirección correcta si escuchamos las necesidades de nuestra pareja y nos aseguramos de satisfacerlas. Incluso si no podemos cumplirlas completamente, entendemos su importancia y nos aseguramos de comunicarnos con nuestra pareja para encontrar otra alternativa o solución.
Por supuesto que existen muchas otras señales que pueden predecir el éxito de una relación. Pero si eres inherentemente feliz, sabes cómo prevenir peleas, escuchas las necesidades de tu pareja y trabajas constantemente en el amor propio, entonces vas por buen camino.
