El valor de tu palabra

Nos olvidamos de lo poderosas que son nuestras palabras, y cuando hacemos promesas, depende sólo de nosotros mismos ver que nuestras palabras conserven su valor.

Desde que el ser humano es capaz de comunicarse, de hablar, hemos hecho promesas, a veces las cumplimos y a veces no. Aquellos que cumplen lo que prometen son vistos como personas íntegras, mientras que los que no lo hacen no son tomados en serio, o no son confiables. A veces nos olvidamos de lo poderosas que son nuestras palabras, y las usamos abundante y desordenadamente, o sin poner la suficiente atención, creando expectativas que nunca son satisfechas, creando decepción y desconfianza hacia nosotros.

En un nivel más profundo, podemos pensar en las promesas que nos hacemos a nosotros mismos y que ni siquiera recordamos. Por ejemplo, si rompieron tu corazón a temprana edad pudiste haberte prometido no volver a amar. Sin darte cuenta, tal vez estás cumpliendo esa promesa y preguntándote porqué te va mal en tus relaciones de pareja. Si te das cuenta que has hecho una promesa a la que ya no quieres estar amarrado, puedes liberarte de ese lazo. Al hacerlo, te absuelves de conexiones y patrones que ya no son válidos, y puedes regresar a un estado “en blanco”. Puedes prometerte recordar que tus palabras son sagradas, y ser muy consciente de cualquier promesa que te hagas, a ti o a otros.

Una manera de hacer esto es pedir ser liberado de promesas a ti mismo y a otros en tu presente, tu pasado y tu futuro, conscientes e inconscientes, que te están impidiendo avanzar en la realización de lo que es bueno para ti. Puedes pedir también amor, luz y sanación, que llegue a tu mente, tu corazón y tu alma, por haber sido incapaz de cumplir tu palabra. Busca la sabiduría para hacer lo mejor y de hoy en adelante se fiel a tus palabras, promete sólo lo que puedes cumplir, lo que de verdad tienes la intención de hacer. Esto hará que tengas más limpia la conciencia, y que liberes la energía necesaria para darte cuenta de esta verdad: eres tan bueno o tan malo como tus palabras. Cuida lo que dices 😊

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