Feliz porque sí

Un lugar para volver a ti

  • La falta de consistencia anula incluso el esfuerzo más intenso

    A veces nos emocionamos tanto con un nuevo proyecto o meta que nos lanzamos con todo, esperando ver resultados en poco tiempo. Pero hay una verdad que a menudo olvidamos: la falta de consistencia anula incluso el esfuerzo más intenso.

    El problema de darlo todo pero no por mucho tiempo

    Imagínate que decides ponerte en forma y te apuntas al gimnasio. La primera semana te matas a entrenar: dos horas al día, cinco días seguidos. ¿Qué pasa después? Estás tan cansado y adolorido que la segunda semana no quieres ni oír hablar de ejercicio. Así, todo ese esfuerzo inicial se desperdicia porque no mantuviste la rutina.

    Este patrón se ve en muchos aspectos de la vida: desde estudiar para un examen, empezar una dieta, hasta intentar aprender un nuevo hobby, cuidar tu salud mental. Hacer algo de manera intensa pero esporádica no funciona. Es como tratar de llenar una piscina con un cubo de agua una vez al mes; nunca la verás llena.

    El secreto: la consistencia

    La consistencia es donde ocurre la verdadera magia. No se trata de matarte un día, sino de hacer un poco cada día. Pequeños pasos, todos los días, suman mucho más de lo que te imaginas.

    Pensemos en aprender un idioma. Puedes estudiar cinco horas un día y no tocar el libro el resto del mes, o puedes dedicarle 20 minutos diarios. Al final del mes, el que estudió 20 minutos al día habrá avanzado mucho más.

    Muy lindo… pero ¿y cómo?

    1. Establece metas realistas: Si decides que vas a correr una maratón pero nunca has corrido antes, empezar con 5 km diarios es una receta para el fracaso. Empieza con metas pequeñas y alcanzables. Primero 10 minutos de trote, luego 20, y así sucesivamente.
    2. Crea hábitos: La repetición es una de las claves más importantes. Si quieres leer más, por ejemplo, elige un momento del día para hacerlo. Puede ser antes de dormir o durante el desayuno. La idea es que se convierta en parte de tu rutina diaria.
    3. Encuentra lo que te motiva: ¿Qué te mueve? Puede ser un amigo que te acompañe, un grupo de apoyo, o incluso una app que te recuerde tus metas. Personalmente, me gusta llevar una agenda donde puedo ver lo que tengo que hacer y cuándo, y lo dejo si lo pude hacer. Ver el progreso, por mínimo que sea, motiva mucho.
    4. Sé paciente: Los cambios grandes no ocurren de la noche a la mañana. Acepta que los resultados llegarán con el tiempo. Disfruta del proceso y celebra cada pequeño avance. Además, este es uno de los secretos de la felicidad.

    La consistencia es el verdadero motor del cambio y del éxito. Mientras que los esfuerzos intensos pueden ser emocionantes y producir resultados rápidos, son los esfuerzos constantes y sostenidos los que realmente marcan la diferencia.

    La próxima vez que te enfrentes a un desafío, recuerda que hacer continuamente te da más resultados. En lugar de buscar atajos, comprométete a un progreso constante y verás cómo tus metas se convierten en realidad.

  • Entiende esto y baja tu ansiedad

    Gran parte de mi vida he vivido nerviosa, con ansiedad, preocupada… ya te sabes cómo va la imagen. Me quedo atrapada en mis pensamientos, especialmente en situaciones sociales y con respecto a mis vínculos cercanos.

    Claro que he aprendido cosas, me he ido conociendo cada vez más, aceptándome más, aunque no del todo. Me he vuelto más autocompasiva. He aceptado que todos somos diferentes, sin tratar de cambiar a todos los que me rodean.

    A veces me preguntan, sobre todos mis pacientes, cómo aplicar ciertos hacks, trucos, tips para manejar la ansiedad, para ser más seguros, y demás. Los temas por los que preguntan o las cosas que hacen son similares: afirmaciones positivas, imaginar a la audiencia encuerada, fingir confianza, tener pensamientos «de calidad»… pero eso no siempre funciona, muchas veces lo único que pasa con eso es que nos engañamos a nosotros mismos y no hacemos el trabajo de verdad. Ese que va profundo. Ese que es a largo plazo.

    Pero muchas veces no tenemos tanto tiempo, sobre todo cuando se trata de temas de ansiedad, porque esa no nos deja vivir. Hay que saber vivir con ella y si no exterminarla, por lo menos hacerla más habitable. Y eso me lleva a eso que dice el título allá arriba. A lo que tenemos que entender: la conexión entre la mente y la tensión.

    A lo largo de los años, he encontrado un vínculo directo entre la «ocupación» de nuestras mentes y el grado en que tenemos tensión en el cuerpo. Cuanto más ocupadas nuestras mentes, mayor el volumen de pensamientos que giran una y otra vez. Cuando tenemos mentes ocupadas, nos sentimos estresados. Cuando nuestras mentes están tranquilas, sentimos paz.

    Los ataques de pánico, por ejemplo, ocurren cuando permitimos que el volumen de nuestros pensamientos escale hasta un nivel que afecta significativamente nuestro funcionamiento físico. De nuevo, hay un vínculo directo entre cuán tensos estamos físicamente y cuánto tenemos en nuestras mentes.

    Esto no significa que nuevos pensamientos aparezcan en nuestras cabezas cuando flexionamos un músculo (por lo menos no necesariamente). Y también vale la pena entender que nuestros pensamientos se vuelven más abundantes cuando tomamos los pensamientos en serio. Así es como aumentan en volumen. Esto es preocupación. Esto es sobreanálisis. Esto es pensamiento excesivo. Esto es moverse hacia el pánico. Nos preocupamos por nuestras preocupaciones. Así es como se salen de control. Es una actividad altamente intelectual, basada en la mente.

    Y ese es el problema.

    Cuando nuestros pensamientos aumentan en volumen, nos estresamos. Literalmente nos hacemos físicamente tensos cuanto más pensamos. La ironía es que, a menudo, al intentar calmarnos, nos tensamos más. Bienvenida ironía.

    Bueno, a lo que vamos. La relación entre mente y tensión, mente y estrés.

    Es importante entender que nos espera una realidad más agradable, más tranquila, más pacífica y más efectiva cuando podemos encontrar una manera de relajarnos… Necesitamos encontrar una buena manera de calmar la cabeza, especialmente cuando empieza a correrse como media hacia arriba a volúmenes más altos de pensamiento.

    Tenemos que hacer esto, pero no a nivel del pensamiento, como la mayoría cree que debería. No se trata de controlar nuestros pensamientos o pensar de cierta manera. Se trata de calmar la mente relajando el cuerpo. Cuando dejamos ir la rigidez en el cuerpo, nuestras mentes se vuelven naturalmente más tranquilas. Es por eso que la famosísima frase ‘solo relájate’ es tan común.

    Funciona, y es vital en su simplicidad.

    Pero no es tan fácil aplicarlo. El secreto está en que no necesitas que las cosas sean de cierta manera para poder relajarte. Aceptar esto, dejar que realmente forme parte de ti, es enorme. Y es lo que la mayoría de nosotros no entiende. Suena tonto, parece meme.

    Vaya, es normal estresarse un poco, de lo que estoy hablando es de reducir la tensión y bajar el volumen de pensamientos que pasan por nuestra cabeza. Respira. Haz conciencia. Ve dónde estas, observa los colores, distingue los olores, conecta.

    La conciencia reduce la tensión.

    Así es como tranquilizas la mente.

    La mente y el cuerpo no se separa, no se trata de tener los pensamientos correctos, o sea, si hay que pararlos cuando van por mal camino, pero no sólo es eso. Hoy practica esto. Relájate, siéntate y disfruta. Cuando relajamos el cuerpo, relajamos la mente.

    Así es como se vive bien.

  • Cuando los hijos deciden por los padres

    Hay partes de la vida que son extrañas, como pasar del asco por besar a alguien a sentir que no puedes respirar si no le das un beso a tu primer amor, o darte cuenta que hay algo que sabe delicioso y no sabías porque toda tu vida te había dado asco probarlo. Pero hay algo en particular que nos confronta a todos: cuando los padres empiezan a necesitar cuidados, ya sea por alguna enfermedad, por la edad o por alguna circunstancia particular.

    Esto se hace más complejo cuando tenemos que, no sólo cuidarlos, sino tomar decisiones por ellos. Es una etapa en la vida que es compleja en muchos sentidos, y si tienes hermanos, puede sentirse peor a momentos, aunque también se agradezca el apoyo que puedas recibir de ellos.

    La dinámica en las relaciones entre hermanos

    Las relaciones entre hermanos son únicas y varían enormemente de una familia a otra. Están influenciadas por numerosos factores, como la personalidad de cada hermano, las experiencias compartidas durante la infancia, la dinámica familiar, y las circunstancias de vida de cada uno. Incluso, al hablar con uno u otro hermano, puedes ver que sus relatos con respecto a cómo son sus padres o cómo fueron sus infancias son increíblemente diferentes.

    Cuando los padres necesitan ser cuidados, la dinámica entre los hermanos se hace más compleja por todos estos factores.

    Las decisiones con respecto a los padres

    La dinámica entre hermanos en este contexto puede revelar, intensificar o incluso resolver conflictos previos, ya que se requiere un tipo de convivencia que probablemente no habían tenido nunca.

    Quisiera hablar de algunos de los puntos clave en la toma de decisiones en estas situaciones:

    1. Cuidado de los padres ancianos o enfermos: este es, tal vez, el tema más desafiante. Elegir quién se hará cargo de los padres, cómo se van a dividir las responsabilidades y los costos, y qué tipo de cuidados son necesarios, son las decisiones más comunes.

    2. Comunicación y colaboración: es muy importante mantener una comunicación abierta y honesta para prevenir malentendidos y resentimientos.

    3. Diferencias en capacidad y disponibilidad: no todos pueden contribuir de la misma manera, hay diferentes capacidades financieras, geográficas, de tiempo y de fortaleza emocional y física. Estos aspectos afectan de la manera que cada uno puede apoyar.

    4. Gestión de conflictos y resentimientos preexistentes: los pleitos anteriores entre hermanos pueden resurgir o intensificarse durante la toma de decisiones, sobre todo si alguno es propenso a resentimientos. Es importante abordar estos problemas para evitar que interfieran en el cuidado de los padres.

    5. Involucramiento de los padres: siempre que sea posible, se debe considerar y respetar la autonomía y los deseos de los padres en las decisiones que les afectan.

    Estrategias para una toma de decisiones efectiva

    Cuando se trata de tomar decisiones de vida, mantener una comunicación constante y en persona es importante, por lo que una de las cosas que se pueden hacer es establecer reuniones familiares regulares conforme a los tiempos, actividades, disponibilidad y locación de los hermanos. Tal vez se pueda organizar un café el 3er martes de cada mes o cada 2 semanas o lo que acomode a las necesidades específicas de tu familia, o una reunión por Zoom si no están geográficamente cerca.

    La división equitativa de responsabilidades también es importante, teniendo en cuenta las capacidades individuales de cada hermano.

    Otro aspecto que no se puede descuidar es la consulta con profesionales: geriatra, psiquiatra, psicólogo, podólogo, terapeuta ocupacional, cardiólogo, neurólogo, asesor financiero, abogados… hay muchas personas que pueden ayudarles a hacer un plan acorde a sus necesidades y apoyarlos. Hacia el final de la vida hay muchas cosas de las que hay que hacerse cargo, y no podemos solucionarlo todo solos.

    También es importante que las decisiones que se van tomando vayan quedando por escrito en algún lugar, para que no haya confusiones después.

    Consideraciones para la Salud Mental

    Es crucial tener en cuenta la salud mental durante este proceso, de todos los involucrados. La tuya, la de tus hermanos, la de tus padres. A veces es necesario considerar la psicoterapia o asesorías por profesionales para ayudarte a navegar por esta etapa tan compleja.

  • Aquí tienes 15 preguntas para hacerte cuando tu mente comience a descontrolarse:
    • ¿Qué sensaciones y dónde puedo sentir estas emociones en mi cuerpo?
    • ¿Y si me doy chance de sentirlo?
    • ¿Cuáles son los hechos, esos en los que todos estarían de acuerdo?
    • ¿Y qué?
    • ¿Por qué es esto un problema?
    • ¿Qué estoy interpretando que esto significa sobre mí?
    • ¿Es realmente cierto?
    • ¿Cómo podría no ser cierto?
    • ¿Me beneficia pensar de esta manera?
    • ¿Quién sería yo sin este pensamiento?
    • ¿Cómo tiene sentido que mi cerebro me diga esta historia? (¿es una de mis favoritas?)
    • ¿Qué otra cosa podría ser cierta que mi cerebro no está considerando?
    • ¿Qué podría estar pensando alguien que siente lo contrario?
    • ¿Qué diría un yo más maduro sobre esto?
    • ¿Cuál sería una forma más neutral de pensar sobre esto?

    *Preguntas hechas por R. Ore en su newsletter

  • Hombres y salud mental

    La salud mental de los hombres es todavía un tema que parecería tabú. Aunque se empieza a hablar mucho más del tema, aún cuesta trabajo. Hay muchos hombres que se han visto sobrepasados por un miedos, desesperanza o algún tipo de comportamiento irracional que poco a poco parece consumirlos.

    Como resultado, puede surgir angustia, y es comprensible que los hombres enfrenten dificultades para reconocer el problema o encontrar la manera de lidiar con él. Lo que es muy importante es que sepan que no están solos, y que apoyo disponible, no se tiene que vivir en este estado. Aceptar y abordar estos problemas puede ser difícil, pero el bienestar mental es importante.

    Ahora, podemos preguntarnos porqué está pasando esto. Las razones varían. Muchos expertos atribuyen esto a las crecientes presiones sobre los hombres en nuestra sociedad actual. Independientemente de las razones, muchos hombres (a diferencia de las mujeres) a menudo se resisten a buscar ayuda, ya que pueden sentirse juzgados como débiles o temen ser vistos como poco masculinos. Cuando se trata de emociones, a los hombres se les enseña a «ponerse la máscara».

    Lo escuchamos cada vez menos, pero todavía son frases comunes «los niños no lloran», «pareces niña», «no seas tan sensible», «síguele y te doy una razón de verdad para llorar», etc. Muchas de estas frases, a pesar de ser tradicionales o comunes en algunas culturas o contextos, pueden ser perjudiciales para el desarrollo emocional de un niño.

    Alentar a los niños a suprimir o negar sus emociones puede afectar negativamente su capacidad de procesar y manejar adecuadamente sus sentimientos en el futuro. Eso es parte importante de lo que pasa actualmente con los hombres adultos, que escucharon esto muchísimo mientras estaban creciendo. La actitud de «lo tengo todo bajo control» está afectando gravemente a muchos hombres. Esta es una situación que debe ser abordada.

    Cultura y Salud Mental
    El machismo, un factor dominante en la cultura latina, genera presiones. Los hombres latinos que no cumplen con estas expectativas suelen sentirse emasculados y estigmatizados. En nuestra cultura, se habla poco de salud mental masculina. Por lo tanto, en lugar de buscar ayuda, muchos hombres suelen sufrir en silencio.

    La verdad es que las mujeres suelen ser más abiertas sobre sus luchas mentales. La mayor parte de las solicitudes para citas con psicoterapeutas son hechas por mujeres, y vale la pena preguntarse si es porque padecen más de esto, o si es porque para ellas está más aceptado mostrar sus conflictos emocionales.

    Para los hombres, el orgullo puede hacer que aparentemente tengan más logros, pero a un costo mental enorme, porque temen pedir ayuda por miedo a parecer débiles. ¡Basta! Aceptar que todos necesitamos ayuda en algún momento es no solo aceptable, sino sano.

    La realidad es clara, cualquier persona puede sufrir de enfermedades mentales en algún punto de su vida. Lo importante es cómo enfrentamos la situación. ¿Qué camino elegirás?

  • ¿Hay alguien que te hace sentir que estás loco?

    Tal vez has escuchado hablar de gaslighting, que es un término que se refiere a una forma de manipulación psicológica en la que una persona intenta hacer que otra cuestione su propia percepción de la realidad. En otras palabras, tratan de hacerte sentir que estás loco y que no puedes confiar en tus propios pensamientos.

    El gaslighting puede ocurrir en muchas relaciones diferentes, laborales, familiares o románticas. Puede tomar muchas formas diferentes, como mentir descaradamente, tergiversar los hechos, minimizar tus sentimientos, culparte por cosas que no hiciste o desacreditarte en público.

    Una de las razones por las que el gaslighting puede ser tan peligroso es que puede hacer que la persona que está siendo manipulada comience a dudar de su propia cordura. Puedes empezar a cuestionarte todo lo que sabes y sientes, lo que puede llevar a problemas de autoestima y autoconfianza. También puede ser extremadamente difícil salir de una relación de gaslighting, ya que la persona que está siendo manipulada puede sentir que no puede confiar en sus propios juicios.

    Vamos a poner un ejemplo práctico de gaslighting:

    Imagina que tienes una pareja que constantemente te critica y te hace sentir inseguro acerca de tu capacidad para tomar decisiones. Cada vez que quieres hacer algo por tu cuenta, te dice que estás equivocado y que tus ideas son estúpidas. Después de un tiempo, comienzas a dudar de tus propias decisiones y te sientes cada vez más inseguro.

    Un día, decides ir a algún lugar con un amigo, pero tu pareja se enoja y te dice que estás siendo egoísta y que lo estás ignorando. Después, te reprocha que estás actuando de manera extraña y que está preocupado por ti. Comienzas a sentirte ansioso y te preguntas si hiciste algo mal.

    A medida que la relación continúa, tu pareja comienza a negar cosas que sucedieron en el pasado. Por ejemplo, recuerdas una discusión en la que tu pareja te hizo sentir mal por no pasar más tiempo con ella, pero ahora te dice que nunca dijo eso. Comienzas a dudar de tus propios recuerdos y te sientes confundido acerca de lo que realmente sucedió.

    En este ejemplo, están manipulando tus emociones y haciéndote sentir inseguro e incapaz de tomar decisiones por ti mismo. Además, están negando la realidad y tratando de hacerte dudar de tus propios recuerdos. Este es un ejemplo de gaslighting, que puede ser muy dañino para la autoestima y el bienestar emocional de la persona afectada.

    Es importante poder confiar en nuestras propias percepciones y buscar ayuda si nos encontramos en una relación en la que sentimos que estamos siendo manipulado. Si conoces a alguien que está pasando por esto, puedes ser un gran apoyo al escucharlo y validar sus sentimientos.

    También es importante saber que hay algunas cosas que podemos hacer para protegernos del gaslighting. En primer lugar, es importante confiar en nuestros sentimientos y percepciones. Si alguien nos dice que estamos locos o que nuestros sentimientos «no son válidos»están mal», hay que ponerlo en tela de juicio. En segundo lugar, tratar de tener amigos y familiares de confianza que puedan ayudarnos a ver las cosas con claridad y apoyarnos. Se vale preguntar cuando no estamos seguros.

    Si estás en una relación en la que sientes que estás siendo manipulado o gaslighted, es importante que busques ayuda. Puede ser útil hablar con un terapeuta que pueda ayudarte a procesar tus sentimientos y darte herramientas para lidiar con la situación. También puedes buscar sostén en grupos de apoyo en línea o en persona.

    Si no estás seguro de si estás en esa situación, puedes observar estas señales que pueden indicar que estás siendo manipulado por otra persona. No son todas pero te presento algunas de las más comunes:

    1. Falta de sinceridad: mentir o tergiversar la verdad para lograr sus objetivos. También puede hacer promesas que no cumple, o no tener una comunicación clara y transparente.

    2. Presión emocional: utilizar la culpa, la vergüenza o el miedo para influir en nuestras decisiones y acciones. Pueden hacernos sentir que si no hacemos lo que ellos quieren, estamos siendo insensibles o egoístas.

    3. Aislamiento social: tratar de alejarnos de amigos y familiares que pueden ofrecer apoyo o una perspectiva diferente de la situación. También puede intentar controlar nuestra agenda y nuestras actividades.

    4. Desacreditación: tratar de hacernos sentir inseguros acerca de nuestra inteligencia, habilidades o competencias. Pueden criticarnos constantemente, menospreciar nuestros logros o ridiculizarnos en público.

    5. Negación de la realidad: intentar hacer que dudemos de nuestra propia percepción de la realidad. Pueden negar hechos objetivos o minimizar nuestros sentimientos y emociones.

    6. Promesas vacías: hacer promesas que nunca cumple o que no tienen una base realista. Pueden prometer cambios significativos en su comportamiento o en la situación, pero no llevar a cabo ninguna acción para cumplir esas promesas.

    7. Aprovechamiento de la vulnerabilidad: tratar de explotar nuestras debilidades o vulnerabilidades, como nuestras inseguridades, miedos o necesidades emocionales.

    Es importante tener en cuenta que algunas de estas señales pueden aparecer en situaciones normales y no necesariamente indican una manipulación. Sin embargo, si observamos varias de estas señales en una persona de manera persistente, es posible que estemos siendo manipulados.

    Si ya detectamos que estamos siendo manipulados, es muy importante empezar a poner límites, lo que puede ser un gran desafío, pero es esencial para proteger nuestro bienestar emocional.

    Aquí hay algunos tips para establecer límites saludables con un manipulador:

    1. Reconoce la manipulación: Identifica las señales de manipulación en la relación y acepta que estás siendo manipulado. Es importante entender que no eres el problema y que no tienes la culpa de la manipulación.

    2. Hazte responsable de tus propias emociones: Reconoce que tienes derecho a tus propios sentimientos y emociones, y no permitas que el manipulador te haga sentir culpable o avergonzado por ellos. Aprende a reconocer tus emociones y expresarlas de manera clara y sin agresión.

    3. Establece límites claros: Comunica claramente lo que estás dispuesto a hacer y lo que no estás dispuesto a tolerar. Establece límites claros y específicos y haz que sean respetados. Por ejemplo, si el manipulador está tratando de controlar tu agenda, establece límites sobre cuándo y cómo pueden contactarte.

    4. No cedas ante la presión: No permitas que el manipulador te presione para que cambies tus límites o hagas cosas que no quieres hacer. Mantén tu posición y no cedas ante la manipulación emocional.

    5. Mantén tu distancia: Si el manipulador sigue siendo abusivo o no respeta tus límites, es posible que necesites mantener tu distancia. Esto puede ser difícil si se trata de un miembro de la familia o un colega cercano, pero en última instancia, tu bienestar emocional es lo más importante.

    6. Busca apoyo: Habla con amigos, familiares o un terapeuta sobre tu situación. Obtén apoyo y orientación para manejar la situación y establecer límites saludables.

    Recuerda que establecer límites puede ser difícil, especialmente si has estado en una relación manipuladora durante mucho tiempo. Pero también es esencial para proteger tu salud emocional y recuperar tu poder personal. Mantén tus límites claros, comunica tus necesidades y no permitas que el manipulador te haga sentir menos de lo que eres.

  • ¿Sientes que no mereces estar en donde estás?

    ¿Sientes que no mereces estar donde estás? ¿Sientes que todo lo que has logrado ha sido por pura suerte y que pronto serás descubierto como un fraude? Podría ser que sufras del síndrome del impostor.

    El síndrome del impostor es un patrón de pensamiento y comportamiento en el que las personas dudan de sus habilidades, logros y merecimiento del éxito. Como cuando haces algo que quedó bien y no lo puedes ver, o alguien te felicita y te sientes incómodo.

    Las personas que experimentan este síndrome a menudo se sienten como un fraude y tienen miedo de ser descubiertas, a pesar de tener evidencia de su competencia y logros. Pueden atribuir sus éxitos a la suerte o a otros factores externos en lugar de reconocer su propio trabajo y habilidades.

    El síndrome del impostor puede afectar a cualquier persona, independientemente de su nivel de educación, experiencia o éxito en la vida. Y pensarlo así está de miedo, porque nadie se salva.

    Este síndrome es más común de lo que crees, y muchas mujeres lo padecemos. Las mujeres que han alcanzado el éxito en sus carreras, hogares y relaciones, a menudo sienten que no merecen todo lo que han logrado, lo que puede llevar a una gran cantidad de ansiedad y estrés. O se sienten culpables por no cumplir en algún área de su vida al 100% (como si se pudiera estar en 3 lugares al mismo tiempo, nos urge la clonación).

    Y bueno, todo esto está fatal, pero hay una pregunta importante, ¿cómo puedes superar el síndrome del impostor y sentirte seguro en tus logros? Aquí te dejo algunos tips:

    • Reconoce tus logros: A menudo nos enfocamos en lo que no hemos logrado en lugar de en lo que sí hemos logrado. Tómate el tiempo para reconocer tus logros y celebra tus éxitos, por pequeños que sean. No importa si es que hoy te pudiste levantar y bañarte o si te ganaste el premio Nobel a la mejor mamá del mundo.
    • Aprende a aceptar los elogios: Este para mi es especialmente difícil. Muchas veces, cuando alguien nos elogia, tendemos a minimizar el cumplido. En lugar de eso, aprende a aceptar los elogios con gratitud y trata de verte en los ojos de la persona que te los está haciendo.
    • Cambia tu diálogo interno: En lugar de criticarte constantemente, habla contigo misma de manera positiva y alentadora. En lugar de decir «no soy lo suficientemente buena», di «hice lo mejor que pude y estoy orgullosa de mí misma».
    • Habla con un amigo de confianza: A veces, simplemente hablar con alguien de confianza puede ayudarnos. Encuentra a alguien con quien puedas hablar abiertamente y honestamente de cómo te sientes.
    • Busca ayuda profesional: Si el síndrome del impostor está afectando gravemente tu calidad de vida, puede ser útil buscar la ayuda de un profesional de la salud mental. Un terapeuta puede ayudarte a explorar tus pensamientos y sentimientos y a encontrar maneras de superarlo.

    Recuerda que el síndrome del impostor no te define. Todos tenemos dudas y miedos, pero eso no significa que no merezcamos el éxito que hemos alcanzado. Con un poco de trabajo y paciencia, puedes empezar a valorarte y verte por lo que realmente eres y sentirte seguro en tus logros. ¡Si podemos!

  • 5 consejos para impulsar tu salud mental empezando el año

    Por qué es importante cuidar su salud mental en el nuevo año

    Al principio del año, es muy fácil que nuestra energía empiece a decaer, nos da el bajón porque ya pasaron las fiestas, nos quedamos un poco vacíos después del contacto con tanta gente, normalmente estamos más lentos por el cambio de ritmo de los días feriados, además de que nuestros hábitos cambian en estas fechas: comemos más, hacemos menos ejercicio, dormimos menos, y en general cuidamos menos nuestra salud. Así que para cuando estamos ya en estas fechas, pasada la primer semana del año, la energía sí anda por los suelos, si no es que las emociones también.

    Tómate tiempo para ti mismo: conócete a ti mismo y a lo que necesitas

    Nadie puede saber mejor que tú qué es lo que necesitas. Empieza a observar las cosas que te hacen salir del sopor en el que nos dejaron las vacaciones y ve tomando nota. En estos días me he dado cuenta que comer un poco más ligero hace que me dé menos sueño, y que si hago ejercicio en las mañanas en lugar de en las tardes, se me hace mucho más fácil, que si respiro aire fresco en las noches puedo dormir mejor. También me he dado cuenta de que necesitaba un poco de soledad, un día en la semana, a la hora de la comida por ejemplo, en lugar de ir a casa, me quedé a comer en el consultorio, en completo silencio, ni siquiera puse música.

    A lo que voy con esto es que si no ponemos atención a lo que nos está pasando, es muy fácil que estos detalles se nos vayan, así que te invito a que empieces a observarte, a conocerte, a apropiarte de aquello que te hace bien. Observa cómo cambian las sensaciones de tu cuerpo y tus emociones cuando haces ciertas cosas, para que puedas saber lo que te hace bien.

    Conéctate: con personas que extrañas y con personas nuevas.

    Es innegable que el ser humano es un ser social. Y parte de poder hacer esto de conocernos a nosotros mismos, es poder analizar nuestras relaciones. Échate un clavado a tus relaciones actuales y anteriores, observa lo que ha funcionado o no, el tipo de personas que permanecen más tiempo en tu vida y aquellos que terminan por salirse pronto. Las características que hacen que sean influencias positivas en tu vida, y también las que hacen que caigas en lugares donde no te conviene estar, esas que oscurecen. Piensa en cuáles valores compartes con las personas que te hacen bien, eso incluso te hace tener más claridad de quién eres. Ve las personas con las que te rodeas últimamente… seguro has escuchado eso de que eres la suma de las 5 personas con las que más convives. ¿Es cierto para ti? ¿Qué influencias tienes en este momento?

    De todo aquello que te guste, que te llene, que te ilumine… busca más. También es bueno conocer gente nueva, tener conversaciones distintas, escuchar otras experiencias y puntos de vista. Cuando las personas de las que te rodeas son lo que tú quieres en tu vida, te vas a acercar mucho más a tus metas.

    Establece metas y planes alcanzables: Prepárate para un año de crecimiento y logros

    No digas que quieres ahorrar un millón de dólares si sabes que no hay manera de lograrlo. No digas que quieres tener músculos de acero si primero tienes que perder 40 kilos. Pon metas que sabes que puedes conseguir, y como lo hemos platicado aquí anteriormente, haz un plan para lograrlo. De nada sirven las mentas si no tienes un plan de acción. Y de nada sirve un plan de acción, si tú no te mueves para hacerlo. No sólo sirve la meta. Sirve la meta clara y realista, con un plan de acción, y cambio en tus actividades para incluirlo en tu día a día. Sin acción no hay resultados.

    Practica la autocompasión y el perdón: deja atrás los errores del pasado y sigue avanzando

    Probablemente te ha pasado que otros años te planteas metas y no se logran. Bueno, tienes otra oportunidad. Perdónate por esas fallas del pasado, y ahora, con más herramientas, estando más claro en lo que se necesita para lograrlos, entonces puedes estar mucho más cerca. No te exijas perfección, solo avance.

    No sirve de nada estar dando vueltas a todo eso que no hicimos. Es mucho mejor seguir afinando las acciones que necesitamos para llegar a las metas.

    Encuentra lo que te trae paz y equilibrio

    Ya en el primer paso, vimos que es posible conocernos un poco más y saber lo que necesitamos. Una vez cubierto lo que NECESITAMOS, hay que buscar también lo que nos hace bien, no sólo lo necesario, sino ese extra que nos permite tener paz mental. Para mi es meditar a través de garabatos, por ejemplo… me es indispensable organizar mi día y saber lo que voy a hacer, tener un rato de silencio, comer bien, caminar tantito, tomar agua y mi cafecito de la mañana, pero si además me doy el tiempo de meditar un rato… ese es mi plus. Me ayuda a estar mucho más equilibrada. A veces es una siesta de 15 minutos, otros días es acariciar a mi perrita un buen rato, ordenar algo que tengo pendiente, sentarme a ver el atardecer… ese extra es también indispensable para cuidar nuestra salud mental en este 2023.

    ¿Tú qué haces para cuidar tu salud mental?

  • Santa no vive en el Polo Norte

    Me tocó llegar a ese momento en el que no sabes lo que tu hijo piensa de Santa… que sospechas sus sospechas pero no estás segura. Y por su edad, tampoco puedes saber (así entrado en la pubertad casi rozando con la adolescencia). Así que tocó plática de padres emocionalmente responsables (o que por lo menos ponen todo de su parte para serlo) y decidimos hablar con él.

    El primer punto fue: ¿cuándo? Antes de navidad no quisimos, porque en caso de que siguiera creyendo, queríamos darle una navidad inocente un año más. Así que sería después. Antes de Reyes, para que tuviera tiempo de procesar antes de volver al colegio. Y decidimos hacerlo el 25 de diciembre, después de ver sus regalos, que NO eran lo que pidió en su carta, pero eran totalmente especiales para él.

    El segundo punto: el discurso… nos estaba volviendo locos. No queríamos soltar un “Santa no existe” así de seco y rotundo. Leí muchas cartas y artículos en internet tratando de encontrar la forma y las palabras correctas, pero nada me gustó. Así que hicimos una forma a medida para hacerlo. Y salió muy bien. Es por eso que quiero compartirlo, porque creo que fue una manera muy amorosa de que mi chaparro supiera cómo es que cada año había algo especial, y casi exacto, para él, debajo del arbolito de navidad.

    Santa existe, pero no de la manera que tú crees.

    Así empecé a hablar con él. Sus ojos se abrieron grandes, y empezó a poner verdadera atención a lo que estaba diciendo. Como papás sabemos cuando eso está pasando, cuando realmente están escuchando. Y le dije algo parecido a esto:

    – Santa existe, pero no de la manera que tú crees. Santa no vive en el Polo Norte, ni está rodeado de duendes que le ayudan a hacer juguetes. Santa no es un viejito con una panzota y una barba blanca que se viste de rojo en Navidad. La verdad, es que Santa no vive ahí con esas personas porque vive aquí en nuestro corazón. Santa es el amor y la magia que tu papá y yo hemos querido darte por muchos años en esta fecha. Santa es el amor y la magia que tú sientes en tu corazón cada que se acerca diciembre. Santa somos nosotros 3 con el amor que sentimos unos hacia los otros tratando de hacer nuestra vida mágica siempre que podemos.

    – ¿O sea que Santa son ustedes?

    – Si, es el amor y la magia que queremos en tu vida puesta en acción.

    Y el diálogo siguió unos minutos, con algunas preguntas y respuestas, pero pasó muy sutil, y sobre todo, de manera muy amorosa.

    Si se llenaron de lágrimas sus ojitos, y un poco los nuestros también. Pero creo que es una explicación linda, que nos permite sostener a nuestros hijos, y que sepan que no es una mentira con dolo, sino un acto de amor y una manera de llenar de ilusión estas fechas.

    Mi hijo está dejando atrás la infancia, se está convirtiendo en un muchachito con un corazón hermoso, con sus dificultades y sus ratos complicados por supuesto, y sentí que parte de mi responsabilidad es irle abriendo camino para la etapa en la que su tarea es empezar a hacerse independiente y prepararse para ser adulto.

    Así que si tú andas en las mismas, te dejo una opción más para poder hablar con tus hijos.

    Con cariño,

  • Si te sientes triste y sólo en Navidad, no eres el único

    Estas fechas pueden ser complicadas, las redes se llenan de fotos de reuniones, árboles de navidad y regales, la gente parece estar feliz y hay lucecitas navideñas en TODOS lados, Santa Clauses sonrientes y elfos traviesos en la mayoría de las casas, y cuando nosotros no nos sentimos así, la sensación de tristeza y vacío se hacen mucho más palpables.

    Y entre más conversaciones al respecto tengo sobre esto, más me doy cuenta que este año fue difícil para muchos, y que esta sensación es algo que está presente en muchas personas. Escucho a muchos que se sienten deprimidos, o que tienen arrepentimientos importantes. Este año fue un reto grande para mucha gente, que ya sólo quiere que termine.

    Y creo que es importante hablar de esto, darle voz a esto que muchas personas están sintiendo. Quienes se sienten así necesitan saber que no están solos. Que los entiendo, que me he sentido así, que conozco a gente que se siente así, y que sé que esta sensación no es para siempre.

    Para quienes tienen depresión o ansiedad, o están sanando de una pérdida, o para quien simplemente no está en un buen lugar mental y emocionalmente, las fiestas decembrinas pueden ser brutales.

    Y no tienen que sufrirlo solos.

    Si tú no estás en esa situación, pon atención, a veces podemos notar tristeza en los ojos, ausencia en las conversaciones, demasiada quietud, una sonrisa no tan genuina… acércate. Invítales un café, o vean una película, o platiquen un poco. Déjales una nota o un mensaje lindo. Abrázalos.

    Y si estás en esa situación, cuéntalo, busca a alguien con quien te sientas seguro, queda de verte con alguien con quien no te sientas incómodo.

    No es necesario sufrir. Y todos, la estemos pasando bien o mal, podemos hacer algo.