Soy psicoterapeuta, y creo que la terapia es el camino que te lleva a estar más satisfecho con tu vida, a través de la exploración de tu mente y tus emociones, mientras haces un recorrido por tu historia y entiendes quién eres.
Hace años, trabajando en un centro de desarrollo infantil, estaba planeando una actividad para el día de los abuelos. Quería una frase linda impresa en una hoja, para que cada bebé marcara su pie con pintura en la parte de abajo y la regalara a sus abuelos. Encontré una frase que se ha quedado conmigo por más de una década ya. “Los abuelos salpican polvo de estrellas sobre la vida de sus nietos”. Me encantó cuando la leí. Porque para mi, mis abuelos sí habían hecho eso.
Cuando era muy chica mis abuelitos vivían frente a mi casa, y yo pasaba las tardes en su casa, y algunos fines de semana me iba todavía en pijama a desayunar con ellos. Eran 2 personas mágicas para mi. De mi abuelito recuerdo poco, era un viejito que caminaba lento como un caracol, de manos grandes y arrugadas, cariñoso, y la mirada más dulce del mundo, que me daba un dulce y me hacía un gesto de guardar el secreto poniendo un dedo sobre su boca y diciendo shhhhh. Mi abuelita era más enérgica. Una mujer más seca, no era de decir cosas cursis, ni de grandes caricias, pero yo sabía de su cariño, expresado con otras cosas, con sonrisas de orgullo, comida deliciosa y el permiso de sentarme con ella al piano, siempre y cuando me lavara las manos, y dejándome ayudarla en el jardín. Tenía una manera de asentir una sola vez mientras me daba la mano, y yo sabía que me estaba diciendo cuánto me amaba.
De mi abuelito recuerdo poco, era un viejito que caminaba lento como un caracol, de manos grandes y arrugadas, cariñoso, y la mirada más dulce del mundo…
Mi abuelo murió cuando yo tenía 5 o 6 años tal vez, lo que significó no sólo perderlo a él, sino que ella se cambiara de casa. Se fue un tiempo a vivir fuera de México, con una de mis tías, y fue como haberlos perdido a los dos. Creo que pocas veces me he dado el espacio para pensar en eso, probablemente nunca lo había pensado hasta hoy. Fue algo difícil y doloroso pero que no creo haberlo expresado nunca. Toda mi rutina cambió de repente.
Mi abuelita regresó un tiempo después, y vivió con otro de mis tíos, y una época con nosotros, pero yo ya estaba más grande, ella había perdido la vista y creo que parte de su mente, porque ya no era igual. Nuestra relación seguía siendo cercana, pero no tan mágica como cuando yo estaba más chica. Yo cercana a la adolescencia, y más adusta que nunca. Además para ese momento otra abuela había empezado a tomar importancia en mi vida.
Mi abuela, esa que se enojaba si le decía abuelita porque decía que eso era para viejitas, era un tipo completamente diferente. Era la abuela no tradicional, que tomaba tequila, decía groserías, fumaba, y animaba a todas sus nietas a tener muchos novios antes de casarnos, de preferencia, un novio y un pretendiente al mismo tiempo, para tener, decía, una velita prendida. El polvo de estrellas de esa abuela parecía polvo de cometa, es la que me enseñó a no estar en paz. También tenía una veta de fe inquebrantable y profunda, que nos inculcó siempre que pudo.
El polvo de estrellas de esa abuela parecía polvo de cometa…
Fueron 3 abuelos los que tuve, completamente diferentes, que me enseñaron facetas muy distintas del amor. Cada uno puso un polvo de estrellas completamente único a mi vida. Uno me enseñó el amor tierno, de pocas palabras pero miradas profundas, otro el amor práctico, ese que cuida del otro, y otro el amor que invita a disfrutar la vida, que te conecta. Si fueron magia para mi.
Y hoy veo a mi hijo, con una combinación única de abuelos, que le han enseñado tanto también. Igual que a mi, del amor y de la vida. Y agradezco profundamente su presencia en su vida y en la mía, que puedo observar esa mágica relación desde un lugar diferente. Ya no como nieta, sino como testigo. El tiempo dirá lo que dejen sus abuelos en su corazón.
La presencia de los abuelos es importante tanto para ellos como para los nietos. Los niños que tienen relaciones cercanas con sus abuelos de niños, son menos propensos a sufrir depresión como adultos, y el efecto para los abuelos es el mismo, además de aumentar su expectativa de vida.
Los abuelos no sólo mejoran la salud mental, sino que dan a sus nietos más recursos mentales y de habilidades, dan amor y apoyo tanto a sus nietos como a sus propios hijos, y dan más posibilidades de mejorar las relaciones personales conforme los niños van creciendo, incluso se cree que ayudan a mejorar su estado físico y bienestar. Esto hablando de abuelos que ayudan, mas no tienen la responsabilidad total, de sus nietos. Los abuelos que cuidan a sus nietos de tiempo completo a costa de su bienestar, son un tema aparte.
Los abuelos no sólo mejoran la salud mental, sino que dan a sus nietos más recursos mentales…
Esta semana es semana de celebrarlos. Se acerca el 28 de agosto, y aunque son días comerciales, también son días de apapacho, de recordar, de dar importancia, de reconocer. Son días de mostrar mucha gratitud a todos nuestros abuelos.
Así que a quienes aún los tienen, acérquense a ellos, tómenlos de la mano, acaricien su mejilla, véanlos a los ojos, recuérdenles el profundo amor que les tienen y reciban no sólo el polvo de estrellas que dejan en nuestra vida, sino toda su sabiduría y su amor.
Muchas veces, las cosas chiquitas son las más importantes. Piensa por ejemplo en los 30 segundos que te tardas en tomarte tus medicamentos en la mañana. O el minuto que te toma saludar a alguien de manera afectiva cuando llegas a un lugar. El apretón en el hombro que alguien te da en un momento difícil. Caminar 10 minutos antes de dar por terminado el día. Son cosas chiquitas, pero que hacen diferencias enormes.
Pues eso mismo pasa en casi todas las áreas de la vida. Y en las relaciones personales no es la excepción, hay cosas pequeñitas que son las que van generando grandes resentimientos y rompiendo las relaciones.
Esa es la cosa. No todos piensan en las cosas pequeñas, y por eso se vuelven tan importantes.
No siempre lo obvio y lo grande es lo más importante. Pero las personas estamos muy conscientes de cómo nos ven los otros, y cuidamos ciertas cosas. El secreto está en también observar estas 6 cosas chiquitas que te dicen mucho de los demás.
Cómo reaccionan cuando su ego está amenazado
Es muy difícil mantener vigilado nuestro ego. Y las personas de ego frágil se alteran fácilmente. Tienen muchos desencadenantes. Cuando pelean, casi siempre son los más escandalosos, y no hay manera de ganarles. Siempre tienen la razón. Si sienten que les estás ganando de alguna manera, levantan aún más la voz o usan estrategias más agresivas o tratan de voltear la situación.
Si estás en una relación con alguien de ego frágil, tienes que poner mucha atención a las palabras que usas porque todo puede sacarlos de balance, haciendo que se enojen o se sientan heridos. Y lo que pasa detrás de eso, es que las personas de ego frágil tiene poca autoestima y no confían en sus capacidades.
Probablemente, estas personas tengan poca capacidad para auto evaluarse y la manera en la que se ven a sí mismos depende mucho de las opiniones de los demás, y eso hace que sientan críticas en cada opinión que reciben.
Cómo tratan a las personas de las que no pueden obtener nada
Prácticamente todo lo que hacemos tiene una razón detrás. Tal vez te ha pasado que alguien empieza a portarse lindo contigo y de inmediato te preguntas qué te va a pedir. Es normal, es algo humano. Cuando queremos algo, cambia nuestro comportamiento, consciente o inconscientemente. Por eso, si ves cómo alguien trata a otra persona de la que va a obtener algo no te dice nada de su carácter.
Pero puedes aprender mucho de una persona, si son buenos o no, cuando tratan a alguien de quien no pueden obtener absolutamente nada.
¿Tratan a perfectos desconocidos de manera respetuosa? ¿Cómo es su tono al hablar con meseros o garroteros? Y no sólo hablo de lo que dicen, sino de cómo lo dicen.
Si alguien trata muy bien y con mucho respeto a su jefe, pero le falta al respeto a sus subalternos, lo más probable es que no sea una persona respetuosa.
Cómo manejan sus responsabilidades
Hay gente super linda y simpática hasta que tienen que hacerse responsables de algo.
Pídeles algo que los incomode un poquito y entonces verás quiénes son en realidad. Se van a quejar y van a traer a colación porqué no están en un buen momento para hacerte un favor.
Pero cuando todo es risa y diversión, y son cosas casuales, siempre están ahí para ti.
Por otro lado, hay personas que son lo contrario. Se ponen a la altura cuando les das responsabilidades. Están dispuestas a ir un paso más allá para cuidar de ti o de su relación contigo. Estas son las personas con las que puedes construir relaciones a largo plazo.
Cómo responden a los momentos difíciles
Hay una frase por ahí que dice que las personas muestran su verdadero color en los momentos difíciles.
Todos podemos estar bien cuando las cosas van bien, ¿cierto? Pero cuando las cosas se ponen difíciles, es cuando vemos otro tipo de características en las personas que nos rodean.
Por ejemplo, una relación romántica… todo va viento en popa, y la vida de los dos es estable y pasan muy buenos momentos juntos. Pueden salir y pasear, ir de vacaciones, quedarse a ver montones de series o películas y pasarla increíble. Pero qué pasa cuando se pone difícil, y uno (o ambos) pierden su estatus económico, o tienen problemas de salud. La manera en la que reaccionen va a decir mucho del amor que se tienen.
Observa a las personas cuando las cosas se mueven de lugar. ¿De pronto cambian y parece que se transformaron en alguien más? ¿O pueden ponerse a la altura de las circunstancias y remontar el vuelo? Esta es una verdadera prueba de carácter.
Cómo se portan cuando necesitan algo de ti
La manera en la que alguien se porta cuando necesita algo de ti y cuando no, dice mucho sobre el tipo de persona que es.
Si alguien solo se porta lindo y amistoso contigo cuando quiere algo, ten cuidado. Y más importante todavía, cómo se portan cuando les dices que NO.
Su respuesta dice mucho de su nivel de madurez emocional. Y además, qué tan importante eres para esa persona.
Las personas egocéntricas, que sólo les importa lo que pueden obtener de ti, probablemente se puedan ofender o ponerse muy sensibles contigo cuando les pones un límite.
Cómo actúan frente a alguien por quien se sienten atraídos
La manera en la que alguien cambia su comportamiento cuando encuentran a alguien atractivo te habla de su nivel de madurez.
Por ejemplo, un hombre que se vuelve extremadamente atento y amigable frente a una mujer hermosa. Sin saberlo, pueden presentarse como necesitados de atención. Y no sólo es una cosa de hombres. Algunas mujeres también se pierden un poco frente a un hombre guapo. De pronto tienen una sonrisa enorme, se portan muy lindas y concuerdan con todo lo que les dicen. Y no es cosa de preferencia sexual, podemos usar este ejemplo también entre 2 hombres o 2 mujeres.
Ahora, no me malinterpretes, no hay nada malo en tratar de presentarte de una buena manera frente a alguien que te gusta.
Sin embargo, si una persona tiene demasiada influencia sobre otra sólo por ser atractiva, y se vuelve adulador, o trata de impresionar y presumir… le falta madurar un poco.
Para terminar
Las cosas chiquitas importan precisamente porque son chiquitas. No es que podamos definir a una persona por estos 6 ejemplos. Los seres humanos somos sociales, y cada uno de nosotros tenemos una historia.
Lo importante es que puedas ver las cosas sutiles y leer más allá de la fachada de los demás, que te intereses lo suficiente para conocerlos a fondo y puedas escoger más conscientemente a las personas de las que te rodeas.
Si, así como lo leíste… focos rojos con respecto a nuestras redes sociales. Los focos rojos no sólo tienen que ver con tu vida terrenal, también hay focos rojos en tu vida virtual. Y son importantes.
Las redes sociales son súper importantes en la vida de la mayoría de las personas. En promedio, una persona pasa por lo menos una hora todos los días checando Facebook, Twitter, Instagram, Tik Tok, Pinterest… y hay más redes. Y mucha gente pasa más de una hora al día en ellas. Algunos teléfonos llevan estadísticas de cuánto tiempo pasas en cada cosa, podrías revisar el tuyo y a lo mejor te llevas una sorpresa.
Dentro de nuestras relaciones, las redes sociales están tomando un lugar muy importante. Desde gestos románticos como publicar algo en la red del otro, subir una Story con alguien, dedicarle un mensaje… hasta eso de lo que vamos a pensar juntos hoy.
La forma en la que vivimos nuestra relación romántica en el ámbito virtual dice mucho de nosotros, y a veces reflejan comportamientos de la vida real. Es por eso importante tener en cuenta estos focos rojos:
Tu pareja te stalkea
Podría sonar romántico… pero… PERO… si tu pareja sabe cuántos «me gusta» tiene una foto que subimos recientemente, sabe a quién le gusta y quién la comenta, podría estarte acosando de una manera no tan buena. Si además también stalkea a las personas que te dan like o que comentan tus publicaciones, este foco rojo ya creció de tamaño. Tu pareja puede estar teniendo problemas de confianza contigo, baja autoestima o tener rasgos controladores.
Tu pareja monitorea tu lista de amigos.
La verdad es que hacer esto requiere de mucha energía y tiempo, y aún así hay personas que lo hacen. te pueden preguntar sobre tus nuevos amigos o seguidores, y esto puede ser dañino para la relación y mostrar un serio problema de celos.
Tu pareja te pregunta a quién le estas enviando mensajes de texto o qué estás haciendo en tu teléfono.
Esto muestra falta de confianza, que sabemos bien que es una de las bases de las relaciones de pareja sanas. Una relación sin confianza, y sin respeto por tu espacio personal, podría no sobrevivir por mucho tiempo o volverse demasiado complicada como para sentirte satisfecho en ella. Decirle a tu pareja lo que haces en tú teléfono o a quién le escribes puede hacerte sentir que estás compartiendo o siendo honesto, pero a largo plazo, puede causar problemas serios, sobre todo si se vuelve una exigencia u obligación.
Tu pareja revisa tu teléfono.
Esto puede significar que mientras escribes o chateas con alguien están siguiendo la conversación, o que toman tu teléfono, con o sin tu permiso, para revisarlo. Podría significar que tu pareja se siente insegura acerca de la relación, o como en otros puntos anteriores, que sea falta de confianza o seguridad. Fisgonear podría ser incluso señal de algo más grande, por lo que es importante platicarlo y poner un límite antes de que se haga una pesadilla.
Tu pareja controla tu cuenta de manera indirecta.
Puede ser que te impidan publicar ciertas historias o cierto tipo de imágenes. Puede ser enojo por alguna publicación o incluso una crítica poco amable. Esto puede tener varios orígenes, tal vez miedo a la humillación pública, protección, ganas de no ser visto a la luz contigo, o simplemente celos y control. Sea la razón que sea, es necesario profundizar porque con el tiempo, puedes volverte inseguro o distante, o deprimirte.
Habla con tu pareja si estás en esta situación, cuida tu mente y tu corazón.
Esta semana es el día de la familia. Así que quise tocar un tema importante. El del cuidador de una persona que tiene una enfermedad mental.
La familia y los amigos de alguien que vive con una enfermedad mental a menudo comparten experiencias similares. Las personas que viven con enfermedades mentales pueden ser ayudadas de muchas maneras por familiares y amigos. Aunque siempre es importante cuidar también de ti si eres cuidador primario de alguien que tiene una enfermedad mental.
Algunas cosas que es importante tener en cuenta:
No ignorar los signos de advertencia, cuanto antes reciba la persona apoyo y tratamiento, es mejor.
Anima a la persona a ser sincera con sus médicos y terapeutas.
Resuelve tus dudas también.
A veces, las enfermedades mentales tienen un efecto dominó en la familia, y se crea tensión, incertidumbre y estrés, al igual que con cualquier enfermedad. A veces hay que hacer cambios significativos en nuestra vida y la vida de las personas que las sufren.
Es normal que tengas muchas emociones al respecto, a veces puede ser culpa, miedo, enojo, preocupación o tristeza. Reconocer estas emociones es el primer paso para empezar a sentirnos mejor.
Es importante decir que Nadie tiene la culpa cuando una persona se ve afectada por una enfermedad mental.
Cuida de ti misma. A veces, cuidar a alguien que vive con una enfermedad mental puede aumentar tu propio riesgo de mala salud mental y física. Es importante cuidar de ti y conocer tus límites.
Aprender todo lo que puedas sobre las enfermedades mentales, el tratamiento y los servicios disponibles en tu zona puede ser muy útil. Esto también ayuda a entender lo que está pasando para tu ser querido y a saber cómo puedes ayudar.
Comprender que los síntomas pueden aparecer y desaparecer y variar en gravedad. Es posible que se requieran diferentes niveles de apoyo para ti y tu ser querido en diferentes momentos.
También es importante encontrar un equilibrio entre tus propias necesidades y las necesidades de la persona que cuidas.
Las estructura es importante en una familia en la qué hay enfermedades mentales, que haya rutinas predecibles pero también cambios graduales para evitar el aburrimiento, dividir las tareas en pequeños pasos, tratar de superar la falta de motivación y promover actividades al aire libre, y animar a la persona a tomar decisiones poco a poco (resistiendo la tentación de decidir todo por ellas).
Cuida de los tuyos, pero también cuida de ti. Eres parte importante del bienestar de tu familia.
Quisiera plantear una pregunta, ¿qué es más probable que pase, que una persona con malos hábitos se inspire en otra con buenos hábitos y juntos hagan una vida saludable, o que una persona con buenos hábitos afloje el paso y se deje llevar por otra con malos hábitos?
Yo creo que a todos nos gustaría pensar que la buena influencia es lo más común, sin embargo, en base a mi experiencia, sucede lo contrario. Pensemos por ejemplo en parejas que suben de peso después de irse a vivir juntos, amigos que empiezan a fumar al pasar más tiempo con amigos que fuman, equipos de trabajo que se hacen menos productivos cuando entra un miembro nuevo que no disfruta tanto el trabajo. Todos son escenarios comunes y creo que la mayoría conocemos estos casos. Es más difícil ver lo contrario, existe, pero es más difícil de encontrar.
Una persona negativa puede destruir la dinámica entera de un grupo.
Es común recibir pedidos de ayuda de líderes que quieren inspirar a sus equipos, de hombres y mujeres cansados de comportamientos destructivos de sus parejas, de padres desesperados al ver que sus hijos están mandando al caño su futuro.
Todos estos son problemas serios, y le pasan a la gente que tiene expectativas altas. Si eres positivo y tratas de hacer lo mejor posible de y con tu vida, normalmente esperas que eso “se le pegue” a las demás personas.
Y eso es porque tienes buenas intenciones. Pero eso no es lo que pasa con la gente negativa. Y es algo difícil de aceptar. Pero está ahí, en nuestras narices. Hay hasta un dicho por ahí… una manzana podrida echa a perder el cesto. ¿A cuántas manzanas podridas conoces?
Cuando aceptas tener manzanas podridas en tu vida, aceptas el comportamiento de la manzana podrida. Yo sé… he tenido mi buen tanto de manzanas podridas, incluso, he sido manzana podrida. Y por eso sé bien el impacto que tienen en los demás. Y es algo que no pude seguir pasando por alto. Porque además de buscar la felicidad, esta vida se trata de lograr el bien común.
Es importante poder ver la importancia que tiene la actitud. Un mal empleado puede atrasar una compañía por años… una mala relación puede afectar relaciones futuras… la negatividad es contagiosa. Pero hagamos una aclaración. Esto no quiere decir que TODA la gente sea mala. Ni de broma. Hay personas muy buenas. De verdad lo creo. Y no deberíamos dejar que las malas experiencias nos amarguen, porque además, corremos el peligro de volvernos la manzana podrida.
Creo que una de las claves de cualquier comunidad que pueda ser exitosa, es la confianza. Necesitamos poner todo de nosotros mismos para construirla. Y necesitamos mejorar día a día, individuo a individuo, para construir mejores sociedades.
Gandhi alguna vez dijo “No debemos perder la fe en la humanidad. La humanidad es como un océano: no se mancha porque algunas de sus gotas estén sucias.”
Sé que a veces, con darse una vuelta en redes sociales, parecería lo contrario, pero sigo pensando que la mayoría de las personas son buenas, o por lo menos tienen el potencial de serlo. No quiero olvidarlo, no quiero que tú lo olvides. Si nosotros somos buenos, podemos dejar fuera la influencia de la manzana podrida.
Se han hecho muchísimos estudios referentes a la felicidad, pero hubo uno en particular, por Harvard University, en el que se siguió durante más de 80 años a casi 750 personas y sus descendientes, y al preguntar al director original del estudio cuales eran sus conclusiones, su respuesta fue simple: La felicidad es amor, punto.
Las relaciones saludables son la clave de una vida feliz. Y no hablo sólo de pareja. Podemos pensar en amistades, en familia, incluso en socios comerciales o relaciones profesionales.
Todas las relaciones tienen un profundo impacto en nuestras vidas: pueden aumentar nuestro estrés, hacer que trabajemos nuestra resiliencia y pueden, por supuesto, hacer nuestra vida mucho mejor.
Mejorar y fortalecer tus relaciones debería de estar entre tus metas, todo tipo de relaciones. Y si pudiera dar un consejo sobre como mejorar tus relaciones, en cualquier ámbito de tu vida, sería que escuches mejor.
Para escuchar mejor una de las primeras cosas que necesitas hacer es buenas preguntas. Siempre se habla de mejorar la comunicación, pero hay mucha interpretación ahí. Gritar es comunicar, quedarse callado es comunicar, mentir es comunicar. No necesitamos mejorar eso. Lo que necesitamos urgentemente es aprender a escuchar y a preguntar.
Si, expresarse es super importante, pero para nada es suficiente si quieres mejorar la calidad de tus relaciones. Cuando hacemos una buena pregunta, y escuchamos la respuesta, sin interrumpir, sin juzgar y esperando nuestro turno de compartir, vamos a conocer mucho mejor a la otra persona, y la vamos a hacer sentir apreciada y respetada.
Este tipo de conversación lleva a un vínculo mucho más significativo, y por lo tanto puede hacerte más feliz, junto con la persona que tenga la suerte de ser bien escuchada.
Poner límites es una de las habilidades más importantes que necesitamos desarrollar. Si no ponemos límites, nos van a faltar al respeto. El costo de no poner límites es inmenso. Nos lleva a tener conflictos, relaciones desequilibradas, incapacidad para manejar nuestros tiempos y en general un malestar interno.
Así que cuando esta imagen llegó a mis manos, no pude menos que compartirla. Yo no lo escribí, solo me la compartieron, no sé quien es el autor, pero se lo agradezco.
A lo que va esta lista es a invitarte a pensar porqué es tan importante para nosotros consumir. Compramos muchas cosas sin pensar, nos hacemos de cosas que no necesitamos, compramos por aprovechar ofertas o un precio bajo, por dejarnos seducir por lo que otros tienen o por las promesas que nos hacen los vendedores. Sin embargo, no siempre son cosas que necesitamos e incluso no siempre son cosas que queremos.
Tener menos cosas no es igual que una vida de limitaciones. Al contrario, se trata de vivir la abundancia de las cosas que realmente importan, de las cosas que podemos tener y disfrutar.
Cada cosa que tienes es un compromiso: de pagarla, de mantenerla, de cuidarla, de limpiarla, de encontrarle un lugar. ¿Qué tanto puedes hacer esto con cada cosa que tienes en tu hogar?
Y aunque es muy claro con las cosas, aplica lo mismo a las relaciones. Cada persona de tu vida requiere de tu atención y de un espacio en tu mente. ¿A quiénes quieres dejar entrar?
Estamos por terminar el año y siempre me gusta tratar de cerrarlo con un toque positivo. Yo sé que el mundo sigue siendo el mismo el 1 de enero, que la gente no cambia mágicamente, que mis problemas no se van a terminar, ni mis logros se van a borrar. Pero hay algo en el rito del cambio de año que hace que mi corazón se levante, que me ilusione, que prepare una cena especial y me arregle, que brinde con las personas que son cercanas a mi y me llene de buenos deseos.
Pensando en 12 nuevos meses que vienen con el cambio de año, quise pensar en 12 cosas bonitas de la vida, que no siempre son tan obvias. Así que aquí va mi lista, que no es exhaustiva.
1. Nada es para siempre
Cuando pienso que un esquite no puede durar para siempre si me da tristeza, pero al mismo tiempo me hace valorarlo… ya en serio, esta noción se vuelve triste para las cosas positivas: las personas que amamos no duran para siempre, y lo mismo pasa con los lugares y momentos. Pero cuando pensamos que tampoco lo malo dura para siempre, hay un rayo de esperanza escondido detrás de cada esquina: el dolor no va a durar para siempre, la crisis económica, el mal humor, la enfermedad, la tristeza… no van a durar para siempre. E incluso aunque lo bueno tampoco dura para siempre, saberlo nos hace apreciarlo mucho más y disfrutarlo
2. Siempre se puede sonreír
Incluso en el momento más triste. No importa que las cosas salgan mal o que estés pasando por algo horrible, que hayas sufrido una pérdida, estés en medio de una enfermedad, tengas mucho trabajo y estrés… se puede sonreír por las cosas más pequeñas. Y esas sonrisas saben a gloria.
3. La felicidad es algo simple
Tal vez es difícil o complicada, pero también es simple. Ojo, no dije que fácil. Hay una diferencia importante. Haz más de lo que te gusta, menos de lo que no. Y entre más simple, más alcanzable. A mi me gusta ver el cielo, en todas sus presentaciones, no importa si es azul y brillante o nublado, si es de día o de noche, hay algo en ver el cielo que me llena. Es algo simple, y que me da felicidad por un momento.
4. Tú eres tú
No importa cuánto trates de imitar a alguien o de parecerte a alguien, nunca vas a poder ser una copa de otra persona. No hay manera de dejar de ser tú. Y eso significa que conoces muy bien a la única que persona que siempre va a estar a tu lado: a ti mismo. En las buenas y en las malas. Y entre más te aceptes, y más te conozcas, mejor vas a poder estar para ti.
5. Este momento es el comienzo del resto de tu vida
Y puede ser que quieras una continuación de lo que está pasando ahora, o que quieras cambiar algo, pero es un hecho. Tu futuro empieza en este momento, y es ahorita cuando puedes decidir lo que quieres.
6. Cambiarás el mundo
No se si TODO el mundo, pero si el tuyo y el de las personas que están en contacto contigo. Puede ser a través de un acto de bondad al azar, una sonrisa de pasada o darle un buen rato a alguien, pero puedes hacer la diferencia. Yo me acuerdo perfecto de un día que estaba atorada en un embotellamiento en CDMX, y estaba profundamente triste, llorando y escuchando música deprimente por supuesto, y un perfecto extraño en el coche de junto me hizo señas, me pidió que escuchara y me puso una canción alegre, y me regaló una sonrisa. La verdad si me levantó el ánimo, y pensé en eso por muchos días. Es más, tiene más de 20 años de ese día y aún sonrío cuando me acuerdo.
7. Hay un inmenso poder en la elección
No sé si alguna vez has fantaseado con regresar al pasado y cambiar algo. La mayoría lo hemos hecho. Yo sé que yo si. Pero que pasaría si cambio mi perspectiva y pienso que hoy puede ser un punto para mi futuro yo, en el que podría cambiar algo, y lo hago. Moldeo mi futuro. Decido bien. Tengo el poder de la elección para hacer lo que quiero que sea mi futuro.
8. La mejor manera de ayudar a alguien es predicar con el ejemplo
No puedes obligar a nadie a cambiar, pero puedes enseñarles que hay una mejor manera de hacer las cosas. Puedes mostrarles a los otros que hay un camino que tal vez antes no habían pensado. Les das una opción. Al vivir mi mejor vida, mi mejor versión de mi, empodero a los otros para que también lo hagan.
9. Las cosas pequeñas son las más importantes, y se acumulan
Esas pequeñas cosas que hacemos en 5 minutos o menos, pero todos los días, son las más importantes. Por ejemplo, lavarte los dientes… y te ahorras incontables problemas de salud. Ver el cielo cada que sales a la calle, y te inspiras con su inmensidad. Comer una fruta antes de alguna comida, y aumentas tu consumo de alimentos sanos. Y todo eso sumado en días, que se transforman a la larga en años, hacen un cambio importante en tu vida. Ahora traslada eso a tu salud emocional. Sonríe diario, descansa 5 minutos cuando lo necesites, manda un mensaje lindo a alguien, observa algo que quieres… tu vida será mucho mejor.
10. Los errores no importan
No importa cuantos días perdidos tengas, o cuantas oportunidades hayan pasado, lo que importa son las oportunidades que aprovechas. Si tienes un error, quiere decir que lo intentaste. Y que tienes la oportunidad de aprender y de crecer. Por eso no importan los errores, porque son testigos de que estás vivo y que estás haciendo cosas.
11. La única forma de fracasar es rendirse
Todo lo que hagas, todo lo que pasa, antes de rendirte, significa que sigues intentando y que en algún momento puedes dar en el clavo. Así de simple.
12. Nada importa realmente
Paradójico ¿no? Nada de lo que hagas importará al final. NADA. Y aunque puede sonar descorazonador, en realidad significa que puedes hacer lo que tú quieras. Puedes regarla, cometer errores, hacer cosas que te den pena, y tener la vida más divertida posible, porque al final, no va a importar de una forma o de otra. Así que podemos elegir lo que nos hace felices.
Así que ya ves, estas 12 cosas bonitas de la vida que no siempre pensamos y que pueden ayudarnos a pasarla mucho mejor… ¿se te ocurre otra?
¿Has dicho o escuchado decir a alguien esta frase últimamente?
He escrito eso más veces de las que me gustaría admitir, para mandárselo a alguna amiga, o a mi madre o mi hermana. Probablemente lo he repetido dentro de mi mente varias veces en las últimas semanas.
Ya. No. Puedo.
Esto tiene muchos matices: No puedo ser fuerte. No puedo con la plática superficial. No puedo hacer una sentadillas más. No puedo dar más energía (aunque normalmente trate de hacerlo). Ya no puedo coordinar más pendientes. Ya no puedo hacer el sistema de soporte. Y definitivamente no puedo ser zen. No puedo llevar a cabo todos los planes que hice. No puedo mantener la casa impecable.
No. Literalmente no puedo. Estoy cansada.
¿Lo has pensado alguna vez? Yo si, y, por supuesto, lo que se viene a mi mente de inmediato es: Eres una floja. No das el ancho. Solo necesitas seguir. Debes de tratar. Trata de nuevo.
Porque estamos en una sociedad que cada día se vuelve más rápida y productiva, en la que las personas empiezan a normalizar el hábito de trabajar a marchas forzadas, esforzarse más allá de lo sano y exigir perfección en todo. Por esto, las personas tienden a confundir el agotamiento mental con flojera, porque confunden las expectativas sociales irreales con su capacidad, y además, el agotamiento mental y la flojera parecen similares a un nivel superficial.
Hablemos de algunas señales del agotamiento mental para empezarlos a distinguir.
1. No te sientes motivado
No tienes ganas de hacer las cosas, incluso cuando antes las disfrutabas. Hay una diferencia enorme entre ser flojo y estar drenado. El agotamiento mental tiene que ver con la sensación de «estoy demasiado cansada como para …» cualquier actividad que antes no te abrumaba. Podría ser que incluso te sientas adormecido como consecuencia de tu fatiga.
2. No te puedes enfocar o concentrar
Incluso si no tienes hiperactividad o déficit de atención, simplemente es toda una faena completar una simple tarea, porque tu mente no puede calmarse y estar en el momento. Si te estás sobrecargando mental, emocional o físicamente, es muy probable que esto se manifieste en otras áreas.
Tu mente y tu corazón solo pueden lidiar con cierto número de cosas, las otras entran a segundo plano, y así, la eficiencia y la resiliencia se salen por la ventana, junto con tu posibilidad de disfrutar el momento.
3. Las tareas pequeñas parecen abrumadoras
Pueden ser los trastes, barrer, lavar la ropa, acostar a los niños, mandar una nota, contestar un mensaje… todas esas pequeñas cosas que antes hacías en tu día a día. Pero de pronto, no se sienten tan pequeñas, porque no has tenido un momento para reagruparte. Son 1 millón de pequeñas cosas que se hacen como una bola de nieve, que empieza como algo pequeñito pero acaba como algo gigante. Y se siente muy pesado.
4. Constantemente fantaseas acerca de un cambio drástico
Neto, yo sé que todos soñamos con ganarnos la lotería, o por lo menos con cambiarnos de casa, de escuela, de pareja, con viajes increíbles. Eso tiene sentido. Pero cuando hablamos de agotamiento mental, es algo diferente. Este es un deseo constante de escapar de nuestra realidad, porque estamos simplemente demasiado exhaustos para poder seguir manteniendo las cosas funcionando como están. Desafortunadamente, esta constante (y esta es una palabra clave) necesidad de cambiar tu situación actual, te puede llevar a un nivel mucho más profundo dentro de este hoyo de negatividad que se llama comparación. Está bien planear tus próximas vacaciones o buscar cómo decorar la casa de tus sueños en Pinterest, pero si te das cuenta de que te sientes inquieto y tratando de escapar a través de esta ensoñación, tal vez simplemente de verdad necesites un descanso.
5. Te irritas fácilmente
Estar mentalmente agotado, te pone en una especie de reacción de escape o pelea. En un nivel químico, tu cuerpo de alguna manera te está diciendo «ya no puedo». Podrías encontrarte pensando cosas como: ¿Por qué la cena no se hace sola? ¿De dónde salió tanta ropa para lavar? ¿Por qué X persona habla tanto? Estoy cansada de hacer lo mismo diario.
No son los pensamientos más lindos del planeta, ¿o si? También puedes notar que estás ultrasensible con las fallas de tu vida o las fallas de los otros, como los platos en la mesa, las puertas de la cocina abiertas, ropa sucia fuera del cesto. Y, aunque las cosas podrían ser mejor, estas pequeñas cosas hacen que tu enojo sea desproporcionado con la importancia de la situación.
6. Descansar no está mejorando tus niveles de energía
¿Te sientes cansado incluso después de haber dormido toda la noche? Si lo que tú tienes es agotamiento emocional y mental, probablemente necesites una manera diferente de descansar.
Tal vez seas buenísimo siendo el fuerte, o el confiable, o el que siempre da apoyo, pero cuando se trata de necesitar algo para ti mismo, puedes pensar cosas como estas: ¿Cómo lo hago?, No te preocues, estoy bien. Necesito tiempo a solas nada más. No te preocupes, no necesito nada.
Si esto te suena familiar, solo quiero que sepas que no estás solo.
No es que seas flojo, es que estás cansado.
No es que seas inadecuado, es que simplemente no estás cuidando de ti adecuadamente.
Si quieres iniciar tu proceso de psicoterapia, puedes mandar un mensaje a: